Community Management y asesoramiento para pymes

Tras navegar por las aguas del periodismo y de la cultura, buscando mi camino en medio de la crisis, decidí poner el rumbo de mi vida profesional hacia internet y las redes sociales. Me decanté por la formación online de la Fundación UNED que me sirvió para ordenar y completar mis conocimientos en comunicación.

Mi primer proyecto como Community Manager fue elaborar una estrategia online para la pyme de mi familia Glaces Lopez, que iniciaba su camino en el mundo 2.0 con Facebook y Twitter y que sigue ahora con la tienda online. Más que gestora de las redes de los helados, soy la asesora en comunicación 2.0. ¿Por qué? Porque no hay nadie mejor que mi hermano, que trabaja en la empresa todos los días, para saber qué necesita. Sin embargo, no tiene todos los conocimientos que puede tener un experto y menos tiempo para formarse en la materia. Así que me tenía como experta, para orientarle en esta nueva etapa del negocio familiar. Ya veía que podía ayudar a los demás con mis conocimientos, y sobre todo a las pymes.

Las circunstancias de la vida han hecho que en 2014 me planteara en serio trabajar como Community Manager. Al quedarme en paro, sin saber muy bien qué hacer, me planteé hacer yo mismo unas pseudo prácticas de Community Management, al dedicar mi tiempo en el paro a ayudar empresas de sectores muy diferentes. Cada pyme es un universo, pero sí que existe la creencia generalizada que internet es el milagro a la bajada de ventas. Pues, no. Las redes sociales son una herramienta muy valiosa que puede llegar a generar ventas, pero solo es una herramienta. Y es muy importante que una empresa le vea la utilidad y, sobre todo, su realidad. Al fin y al cabo, la página Facebook de la tienda de Pepe será un fiel reflejo de la tienda de Pepe de la calle X. Y si la clientela de la tienda de Pepe son las abuelas del barrio que no tienen ni móvil, no sirve de nada tener una Fan Page, aunque esté de moda. Estar en internet es importante pero no es la panacea para todos los negocios.

En este periodo de prácticas, he ido observando que la tendencia general de las pymes es abrir un perfil en Facebook o una página, publicar cuatro fotos y algún comentario y dejarlo de lado por X razón: falta de tiempo, aburrimiento, no entender cómo funciona o porque no se ve un beneficio. Y lo mismo con Twitter, Instagram, Pinterest, o una página web. Los Social Media son herramientas de comunicación para vender. Pero antes de la venta, hay que comunicar. Y hay que ser paciente y domar a la bestia antes de acariciarla. En internet, sucede lo mismito que en la vida real. ¿Quién no ha huido de una tienda porque el dependiente te forzaba casi a comprar? En redes sociales es lo mismo. Hoy en día, el comportamiento de los clientes de las pymes es del online al offline. Es decir, mirar en internet qué ofrece la tienda, cómo me lo ofrece, e ir a comprar en ella directamente. Seguro que lo habéis hecho, ¿no?

Ahí está la clave, comunicar bien y desde la propia empresa. He trabajado de Community Manager freelance para pymes, pero muchas veces siento que se me escapan detalles que podrían aportar un plus a la marca en internet. Y lo peor de todo, es encontrarte con una falta de coherencia total entre el discurso online y el offline. Los clientes pueden mareanos, pero no podemos permitirnos marear a los clientes con información contradictoria. De ahí la importancia de una estrategia de comunicación y/o de marketing online, sea planteada por el propio propietario de la tienda, sea por un profesional experimentado. A día de hoy, no podemos dejar la comunicación en redes sociales al azar. Necesitamos un mínimo de organización para, al menos, llegar a unas acciones que sean beneficiosos para el negocio en el mundo offline.